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Los pasados días 18, 19 y 20 de
octubre, tuvo lugar en San Ildefonso-La Granja (Segovia-España-),
el I Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles,
organizado por el Ayuntamiento de dicho municipio y al Asociación
Castellano-Leonesa de Profesionales de Bibliotecas Móviles (ACLEBIM).
El lema del Congreso fue Las
bibliotecas móviles y la sociedad de la información, en torno
al cual se pronunciaron cuatro ponencias, varias comunicaciones y se
desarrolló una mesa redonda. En esta línea, se pretendieron tocar
los aspectos más sobresalientes, tales como la nueva concepción teórica
de este tipo de servicios de biblioteca pública, la experiencia de
quienes ya la han puesto en práctica, la cuestión tecnológica y
la evaluación de rendimientos.
El Congreso reunión a 65 profesionales
de todo el país, que participaron activamente en todas las
actividades, de entre las que debemos señalar una exposición
fotográfica cedida por la Biblioteca Municipal “Torrente
Ballester” de Salamanca, sobre el placer de la lectura; y la
reunión de 10 bibliobuses cedidos por la Diputación de Castellón,
la Comunidad de Madrid, la Región de Murcia, el Ayuntamiento de
Salamanca y los Centros Coordinadores de Burgos, León, Salamanca,
Segovia, Valladolid y Zamora.
Las conclusiones que se obtuvieron
fueron las que siguen:
- El
desarrollo de los servicios móviles de biblioteca pública
depende de tres factores íntimamente relacionados, como son la
dotación de unos recursos suficientes, la voluntad de los
responsables políticos y la capacitación profesional de los
bibliotecarios que los atienden.
- La
biblioteca móvil tiene personalidad y entidad por sí misma,
sin obedecer a ninguna provisionalidad ni sustituir a ningún
otro tipo de servicio bibliotecario.
- La
biblioteca móvil y la biblioteca digital han de ser
complementarias en el cumplimiento de sus objetivos respectivos,
con lo que la primera se convierte en un elemento básico en la
lucha por reducir la brecha digital.
- La
biblioteca móvil supone una puerta a la información, el
conocimiento, la incorporación a las nuevas tecnologías y la
conexión con el sistema bibliotecario en el que se integran.
- La
biblioteca móvil debe intensificar su relación con la sociedad
a la que sirve más allá de lo que podría esperar como
biblioteca pública, con el fin de lograr una acción permanente
que supla las obligadas ausencias físicas, intrínsecas a la
naturaleza de su funcionamiento.
- Sin
embargo, la biblioteca móvil no está evolucionando al mismo
ritmo que las bibliotecas públicas estables, de ahí la
necesidad de impulsar su promoción centrada en un cambio de
imagen, la incorporación de las nuevas tecnologías y los
nuevos soportes, y la implementación de nuevos servicios.
- La solución
técnica de las conexiones en tiempo real es otro de los
problemas aún por resolver de forma plenamente satisfactoria.
- La
biblioteca móvil ha de aprovechar íntegramente los recursos
que le brinda Internet, como un elemento imprescindible para su
desarrollo (propaganda, contacto con los usuarios, nuevos
servicios, refuerzo de los ya existentes...)
- La
evaluación es un elemento imprescindible en la toma de
decisiones dentro del progreso de la biblioteca móvil, para lo
que se precisaría la elaboración de unos indicadores de
rendimiento propios de este tipo de servicios bibliotecarios,
además de los generalmente admitidos para la biblioteca pública.
- Necesidad
de una implicación integral por parte de los municipios para
con los servicios de biblioteca móvil que los atienden.
- Formación,
capacitación y valoración del personal bibliotecario, que
estará perfectamente integrado en su sistema bibliotecario, y
se beneficiará de la máxima “a igual trabajo, igual categoría
profesional”, independiente de su ubicación geográfica y de
su filiación administrativa
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